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LA OPOSICIÓN RESPALDA LAS ENMIENDAS PRESENTADAS POR LA FEDERACIÓN DE PLANIFICACIÓN FAMILIAR DE ESPAÑA (FPFE) A LOS PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO 2003. |
Los principales grupos de la oposición han considerado oportuno respaldar las enmiendas que la FPFE les ha presentado, dado que el espíritu que las motiva pasa por obligar al Gobierno español a cumplir con los acuerdos con los que se comprometió en materia de Derechos Sexuales y Reproductivos, y a los que todavía no ha conseguido dar una respuesta efectiva. Al tiempo, se solicita al Ejecutivo que equipare su política de Cooperación en Salud Sexual y Reproductiva a la de sus homólogos europeos y promueva acciones que garanticen sin reservas ni cuestionamientos la implementación de los términos acordados en el Programa de Acción de la Conferencia sobre Población y Desarrollo de El Cairo.
El marco internacional de actuación
La aparición de la Salud Sexual y Reproductiva como concepto dentro de la cooperación española, surge a partir de la participación de nuestro país en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo celebrada en El Cairo en 1994. En dicha Conferencia, 178 países, entre ellos España, reconocieron unos derechos fundamentales, los derechos sexuales y reproductivos, que permitirían sentar las bases de un crecimiento sostenible, igualitario y universal. Estos derechos se traducen en facilitar el acceso a servicios de planificación familiar y Salud Sexual y Reproductiva, en garantizar a los hombres y mujeres su legítima libertad para decidir formar o no una familia, en elegir el número de hijos que desean tener, así como, disfrutar de una sexualidad satisfactoria y segura. El Programa de Acción para materializar estos propósitos, estableció una cuantía económica que en el caso de los países desarrollados implica destinar el 4% de la AOD a programas de población y salud sexual y reproductiva. España es uno de los países más alejados de este compromiso ya que, como media, sólo ha venido destinando el 0'49% de la AOD a programas de Salud Sexual y Reproductiva, muy lejos, por tanto, del compromiso del 4% y de la media europea, situada en el 2%.
El marco legislativo en nuestro país
Circunscribiéndonos al plano nacional, no han sido pocas las oportunidades para desarrollar una verdadera política de cooperación en el ámbito de la salud, y más concretamente en el plano de la salud sexual y reproductiva. Ya desde la Ley de Cooperación Internacional al Desarrollo, se considera la salud como uno de los elementos claves para la erradicación de la pobreza. Asimismo, tanto en el primer Plan Director (1999 - 2002) como en el segundo (2001-2004) se menciona explícitamente los objetivos de la Conferencia de El Cairo sobre Población y Desarrollo y se incluye claramente "la población y la salud reproductiva" en su definición de lo que son los servicios sociales básicos. En este sentido, se considera necesario:
§ Proporcionar acceso a servicios de planificación familiar
§ Proporcionar servicios sanitarios básicos relativos a la reproducción: información y servicios durante el período pre y post natal y educación materno - infantil
§ Prevenir la propagación de enfermedades de transmisión sexual y dar tratamiento a las personas infectadas
§ Ayudar en la capacitación de las instituciones responsables de la prestación de servicios de salud reproductiva.
Sin embargo, y pese al claro respaldo legislativo que abalaría cualquier acción encaminada a reforzar la cooperación en materia de salud y de salud sexual y reproductiva, el balance no resulta positivo. El gasto español en salud ha ido disminuyendo desde el año 1996 hasta tal punto, que en el año 2000 la media española (3%) es ya inferior a la del CAD (5%). Peor aún ha sido la evolución específica de la salud sexual y reproductiva dentro del sector salud, ya que mientras la mayoría de los países que integran el Comité de Ayuda al Desarrollo han ido disminuyendo el peso relativo del componente salud general e incrementando el de salud sexual y reproductiva (SSR) hasta alcanzar el 44% de la ayuda, la AOD española ha aumentado el porcentaje de ayuda destinada a salud básica en detrimento de la SSR que sólo alcanza un 7% dentro del sector salud.
Cuando pensamos que en el mundo existen 40 millones de personas infectadas por el VIH, que una mujer muere cada minuto de cada día por causas relacionadas con el embarazo, que dos millones de niñas corren el riesgo de ser mutiladas cada año, un espeso interrogante se abre en torno a las causas que han propiciado no sólo que no se incremente la AOD en SSR, sino que ésta disminuya.
Por otra parte tampoco podemos dejar de considerar que el Gobierno español no ha adoptado una política abierta y claramente favorable a la salud y los derechos sexuales y reproductivos y a los términos acordados en el Programa de acción de El Cairo. Así lo evidencia el hecho de que el Gobierno español no ha asumido ni el término ni el concepto de salud sexual y reproductiva, utilizándose el de salud materno infantil cuando se abordan los proyectos de cooperación en este ámbito. Sin embargo, las diferencias entre ambos términos son enormes, ya que si el primer caso implica un reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos y por tanto una atención más amplia con perspectiva de género, la "salud materno infantil" sólo abarca los aspectos ligados a la maternidad, eludiendo ámbitos como por ejemplo los embarazos no deseados y sus consecuencias, la atención a las ETS, los riesgos de abortos inseguros, la atención específica de los jóvenes y su sexualidad, etc.
El hecho de que la Administración norteamericana haya anunciado su intención de desvincularse de los acuerdos de El Cairo sino se cambia el lenguaje del mismo, responde a un intento de reducir los servicios de salud sexual y reproductiva a una mera atención materno infantil. Esta intención enlaza claramente con lo expuesto anteriormente, lo que nos hace presuponer un acercamiento desafortunado entre las posiciones del Ejecutivo español y el Gobierno conservador norteamericano.
¿Hacia donde se dirige la ayuda?
Otro punto débil de la cooperación española, que afecta también al sector salud y al subsector Salud Sexual y Reproductiva (SSR), es el que refiere a los destinatarios de la AOD, ya que pese a las recomendaciones de todos los acuerdos y tratados internacionales que apuestan por favorecer a los países con rentas más bajas, España destina el 62% de su Ayuda Oficial al Desarrollo en salud a países con ingresos medios, en detrimento de los menos desarrollados a los que sólo dedica un 18% y de los de ingresos bajos a los que destina un 20% de su AOD.
Por otra parte, los recursos que España destina a los países con ingresos medios no están orientados, en muchos casos, a las capas más empobrecidas de la sociedad con lo cual, la brecha entre las élites y la población general se agudiza.
Aun peor se nos muestra la situación atendiendo al sector específico de la SSR, ya que por regla general la salud básica y general suelen ser priorizadas frente a los servicios y prestaciones en salud sexual y reproductiva, tal es el caso de Asia donde pese a sus altas tasas de natalidad y embarazos no deseados no se ha realizado gasto alguno en salud sexual y reproductiva.
Tras la Cumbre del Milenio, se ha abierto una nueva oportunidad para que el Ejecutivo español muestre su compromiso real con la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las personas y el desarrollo humano, dado que entre los Objetivos del Milenio se incluyen con carácter preferente apuestas relativas a la SSR, tales como: la mejora del acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, la reducción de la mortalidad infantil y materna, así como, la lucha contra el VIH/SIDA Convertir estas metas en una realidad, debería ser un objetivo irrenunciable para el Ejecutivo español dentro del propósito conjunto que comparte con la Comunidad Internacional, y que no es otro que la lucha contra la pobreza, siendo la cobertura de las necesidades sociales básicas, incluidas las relativas a la sexualidad y reproducción humanas, pieza clave e instrumento fundamental para conseguir este objetivo.
Nota: Esta información ha sido elaborada gracias a los trabajos: "Observatorio CAD, Informe Paralelo sobre la Política Española de Cooperación en Materia de Salud Sexual y Reproductiva" realizado por la Red Europea de la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF-EN), y el informe elaborado por Medicus Mundi, Prosualus, Medicos sin Fronteras, Médicos del Mundo, titulado "La Salud en la Cooperación al Desarrollo Española"
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LA AYUDA OFICIAL AL DESARROLLO PARA EL AÑO 2003 |
Como cada otoño, la Coordinadora de ONG de Desarrollo de España (CONGDE) ha analizado las previsiones del Gobierno sobre la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) para el año próximo, y una vez más, ha podido constatar que no hay una voluntad clara de mejorar la cantidad y calidad de los fondos que desde nuestra Administración se dedican al desarrollo de los países menos favorecidos.
En los Presupuestos Generales del Estado 2003, sólo se explican con cierto detalle los fondos del Ministerio de Asuntos Exteriores, que suponen apenas el 25% de la AOD española. Del 75% restante, las explicaciones que se dan son mínimas, lo que imposibilita que se conozca de antemano a qué se van a destinar los fondos públicos.
El Ministerio de Asuntos Exteriores utiliza sus recursos en tres líneas: Contribuciones a Organismos Internacionales No Financieros, Programas - Proyectos, y Microcréditos. Dentro de las "Contribuciones a Organismos Internacionales No Financieros" se constata un estancamiento o reducción respecto a los datos del 2001: ninguna agencia de las Naciones Unidas ha visto crecer su contribución, y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) así como el Organismo de Obras Públicas y Socorro de NN.UU para los Refugiados en Palestina (UNRWA) han visto como sus fondos disminuían. Este estancamiento imposibilitará cumplir los compromisos que nuestro país ha adquirido en las cumbres internacionales, especialmente en lo referente a la salud sexual y reproductiva y a la lucha contra el SIDA. Por otra parte se está desaprovechando la oportunidad de canalizar fondos a los países menos avanzados de Africa y Asia donde la cooperación española tiene poca presencia y las agencias de la Naciones Unidas son un agente de primer orden.
En cuanto a los "Proyectos y Programas", las grandes cifras son similares a las de años anteriores. Sin embargo, se han producido algunos cambios que preocupan a la CONGDE, como es la transferencia de 2 millones de euros de la partida de Programas y Proyectos ejecutados por ONG a la partida de Ayudas Singulares que la Agencia Española (AECI) utiliza discrecionalmente. O como el caso de considerar dentro de las partidas de cooperación para el desarrollo los gastos de funcionamiento del Centro Cultural Español Iberoamericano de Miami.
La línea de "Microcréditos" es la única que ha experimentado un incremento sustancial, pasando de 48 a 60 millones de euros (aumento del 25%). Desde la CONGDE se valora de forma positiva este incremento, ya que la falta de acceso al crédito de los sectores más desfavorecidos es un obstáculo para el desarrollo económico y los programas de microcrédito ayudan a solventar este problema. No obstante, es lamentable que el único incremento significativo anunciado por el Gobierno para el año 2003 se produzcan en este área, que por su carácter es reembolsable y dirigido al sector productivo, y no se den estos incrementos en los conceptos que son donación y van dirigidos al sector social.
Desde la CONGDE se realizaron distintas propuestas para mejorar los Presupuestos del 2003, con dos finalidades: garantizar un volumen de recursos suficientes para alcanzar el 0,33% del PNB en el 2006 y mejorar la calidad de la AOD mediante la aplicación de la Ley de Cooperación, aprobada por el Parlamento en julio de 1998. Estas propuestas incluían el incremento y consolidación de 200 millones de euros en los presupuestos de cada uno de los tres próximos años, en ayuda no reembolsable, y la creación de un Fondo para la Condonación de Deuda Externa, con una partida presupuestaria propia y plurianual de 180 millones de euros al año.
En esta misma línea de trabajo, la CONGDE lanzará a principios del próximo año una campaña para reivindicar una mayor y mejor Ayuda Oficial al Desarrollo, orientada a las tres administraciones del Estado: Central, Autonómica y Local. En la campaña, además de solicitar que se cumpla el compromiso adquirido de destinar el 0,7% de los fondos públicos a AOD, se pedirá que esta ayuda se canalice de forma transparente hacia las poblaciones más desfavorecidos y los servicios sociales básicos. Pueden encontrar más información sobre la campaña en la página web de la Coordinadora: www.congde.org
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NI UN PASO ATRAS. Editorial |
Desde la Federación de Planificación Familiar de España observamos estos días con estupor un nuevo incidente dentro de la política estadounidense contra los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. En el transcurso de la reunión preparatoria de la "Quinta Conferencia de Naciones Unidas sobre Población del Asía y El Pacífico" que se celebrará en Diciembre, los representantes estadounidenses han hecho pública la intención de la Administración norteamericana de desvincularse de los acuerdos sobre Población y Desarrollo de la Conferencia de El Cairo (1994), lo que supone a juicio de las más de 160 organizaciones que integramos la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF) poner en riesgo la vida de miles de personas en el mundo.
Las amenazas de la Administración norteamericana, frente a las otras delegaciones presentes en este encuentro internacional, pretenden justificarse aludiendo al lenguaje y acuerdos aprobados en El Cairo, con el falaz argumento del Ejecutivo estadounidense de que dichos acuerdos promueven el recurso al aborto y en consecuencia deben ser modificados. Para nuestra organización, sin embargo, detrás de estas declaraciones se esconde el verdadero propósito de la Administración norteamericana y los grupos conservadores que la sustentan: retroceder y menoscabar los derechos sexuales y reproductivos de las personas y sobre todo de las mujeres.
Tal y como venimos advirtiendo en otros números de este boletín, la obsesión del Presidente norteamericano sobre el aborto le ha conducido a ejecutar políticas que suponen un grave riesgo para la salud sexual y reproductiva de las personas, tal es el caso de la "Gag Rule", o la suspensión de la subvención de 34 millones de dólares al Fondo de Población de Naciones Unidas. A nadie puede sorprender por tanto, este nuevo paso que sin embargo, adquiere un nuevo cariz dada su gravedad, ya que de anular los acuerdos ratificados por la Comunidad Internacional en 1994 (más de 178 países), estaríamos retrocediendo 40 años en todo lo que refiere a la prestación de servicios sexuales y reproductivos, al limitar la sexualidad humana a una mera concepción biológica, y menoscabando la libertad de decisión de las personas no sólo sobre su sexualidad sino sobre su reproducción.
Ante esta nueva situación, la FPFE ha decidido sumarse a las acciones emprendidas por otras de sus organizaciones homólogas europeas, advirtiendo a sus respectivos gobiernos del riesgo que este tipo de políticas conllevan. En este sentido, la Federación de Planificación Familiar de España ha solicitado a la Ministra de Exteriores, Ana Palacio, que España mantenga una postura crítica frente a estas posiciones, recordándole que la aplicación del plan de acción de El Cairo ha supuesto la disminución de la mortalidad materno-infantil en el mundo, la disminución de los embarazos en adolescentes, así como, avances en la lucha contra la propagación de ETS y del VIH/SIDA. Sin embargo, es necesario recordar que "aún queda mucho trabajo por realizar si queremos garantizar el acceso universal a los servicios de salud reproductiva y alcanzar los Objetivos del Milenio".
Por todo ello, la FPFE ha solicitado al Gobierno español una postura acorde con los siguientes postulados:
§ Que se rechace públicamente la propuesta de revisión de los términos del Plan de Acción de El Cairo, firmados por 179 países en 1994 y ratificados cinco años después.
§ Que se participe activamente en la elaboración de una posición común europea de reafirmación del Plan de Acción de El Cairo y se exija a Estados Unidos su cumplimiento
§ Que se incremente la aportación de la cooperación española al Fondo de Población de Naciones Unidas, siguiendo el ejemplo de la UE para contrarrestar el déficit generado por la retirada de fondos de los EEUU.
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ISMAEL SERRANO Y PEDRO GUERRA, PORTAVOCES DE LA CAMPAÑA CARA A CARA DE LA FEDERACIÓN DE PLANIFICACIÓN FAMILIAR DE ESPAÑA-FPFE |
En el marco de esta campaña, la FPFE llevará a cabo en Madrid del 3 al 22 de diciembre una nueva campaña publicitaria con el lema: "PONTE EN SU LUGAR"
Los cantautores Ismael Serrano y Pedro Guerra, ambos artistas reconocidos, han unido su fuerza y su música para colaborar en la Campaña Cara a Cara e impulsar sus actividades. De esta forma se ha visto reforzada la labor que desde hace un año desarrollaba Ismael Serrano en colaboración con la FPFE.
La primera iniciativa conjunta de los dos artistas ha consistido en poner voz a la campaña publicitaria puesta en marcha por la FPFE y que será difundida a través de radio, prensa y vallas publicitarias en el METRO de Madrid del 3 al 22 de diciembre. Esta iniciativa culminará con la participación de la FPFE en la FERIA DE LA SOLIDARIDAD DE MADRID del 18 al 22 de diciembre.
A través de esta campaña, la FPFE quiere pedir su apoyo a la sociedad para conseguir que nuestro Gobierno adopte una política activa y comprometida en la implementación del Programa de Acción de la Conferencia sobre Desarrollo y Población de El Cairo (1994) y cumpla los compromisos adquiridos en este marco, entre ellos el de destinar el 4% de la AOD a programas de Salud Sexual y Reproductiva. Este apoyo se puede prestar a través de la firma del manifiesto y las postales de la campaña, incorporadas en la web de la FPFE: www.fpfe.org/caraacara, a través de la dirección de correo electrónico: info@fpfe.org o el teléfono 91 591 34 49.
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PLATAFORMA DE ONG: SIDA EN ÁFRICA, UN GENOCIDIO SILENCIOSO |
En el último año, aproximadamente 3,5 millones de personas se infectaron de VIH en África Subsahariana. Esta región ha sufrido 2,4 de los 3,1 millones de muertes a causa del VIH/SIDA en todo el mundo durante ese mismo periodo y alberga a más del 70% de los adultos y a más del 85% de los niños que viven actualmente con el VIH en el mundo.
Conscientes de esta situación, un grupo de ONG especialmente sensibilizadas con la problemática del sida constituyeron en septiembre de 1999 la Plataforma de ONG SIDA en África. Un Genocidio Silencioso.
El objetivo de esta Plataforma ha sido durante este tiempo el de informar y concienciar sobre la situación del VIH/SIDA en el continente africano, así como impulsar todo tipo de acciones que contribuyan a frenar la expansión de la epidemia y a mejorar las condiciones de vida de los afectados.
Desde sus inicios, la Plataforma realiza un exhaustivo seguimiento de las cumbres, encuentros y reuniones nacionales e internacionales que se llevan a cabo sobre VIH/SIDA, así como de los informes publicados al respecto, con el objetivo de consolidar el trabajo que las distintas ONG llevan a cabo e informar correcta y verazmente a los medios de comunicación. El fin último es contribuir a sensibilizar a la opinión pública y a las distintas instituciones públicas y privadas.
Del mismo modo, la Plataforma ha presentado informes, ha participado en distintos foros y durante 2001 y 2002, produjo la exposición itinerante 'Sida en África, un genocidio silencioso', que ha recorrido la práctica totalidad del territorio español.
Los distintos miembros de la Plataforma han mantenido igualmente diferentes encuentros con expertos internacionales de distintas ONG o redes de cooperación para mejorar nuestras comunicaciones y contribuir a distintos movimientos y propuestas internacionales que pretenden contribuir a frenar la expansión del sida en el continente africano y a mejorar la concienciación global sobre esta cuestión.
La Plataforma también ha querido llevar 'a la calle' sus actividades de concienciación a través de la realización de distintas concentraciones con el único objetivo de mantener la atención sobre el tema y de buscar vías de presión para que las autoridades nacionales e internacionales 'tomen cartas en el asunto'. Este año, con motivo del Día Internacional de la Lucha contra el VIH/SIDA, las ONG's miembros de la Plataforma se manifestaron frente al Congreso de los Diputados y presentaron en el registro un Manifiesto cuyo contenido se reproduce a continuación.
La Plataforma, constituida a iniciativa de Médicos del Mundo, está foramada por las ONG APDH, Ayuda en Acción, Basida, Cruz Roja Española, Medicus Mundi, MPDL, Pueblos Hermanos, la Federación de Planificación Familiar de España y UNICEF, cumple así su tercer año de funcionamiento.
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MANIFIESTO PLATAFORMA SIDA EN ÁFRICA, UN GENOCIDIO SILENCIOSO Día Mundial de la Lucha Contra el SIDA, 01 DICIEMBRE 2002 |
SIDA: ROMPIMOS EL SILENCIO, PASEMOS A LA ACCIÓN.
El VIH/SIDA es el mayor obstáculo para el desarrollo de los países de África Subsahariana, ya que reduce la esperanza de vida, la productividad y los recursos de estos países. Esta situación vulnera los derechos humanos de las poblaciones afectadas y en especial los de los niños y niñas.
Cuando hablamos hoy de VIH/SIDA, hablamos de más de 42 MILLONES de personas que viven con el VHI/SIDA en el mundo, de 5 MILLONES de nuevos casos, de los cuales el 50% son jóvenes entre 15 y 24 años, y de 3,1 MILLONES de muertes sólo en el año 2002. En África Subsahariana, donde el SIDA se ha convertido en la primera causa de mortalidad, viven el 70% de las personas positivas, y se producen el 77% de las muertes, dejando más de 11 MILLONES de huérfanos, el 90% del total en todo el mundo. Por otro lado, no podemos olvidar que hoy por hoy en Africa Subsahariana el 55% de las personas afectadas son mujeres frente al 45% de los hombres.
La estigmatización, el silencio, la negación, la discriminación y los abusos de los derechos humanos neutralizan los esfuerzos de prevención, asistencia y tratamiento y aumentan el impacto negativo de la epidemia de SIDA sobre los individuos, las familias y las comunidades. Las mujeres resultan doblemente estigmatizadas: como personas que viven con el VIH/SIDA y como mujeres. Además, viven con mayor riesgo de contraer esta enfermedad a causa de su constitución biológica, la discriminación de género y la falta de poder para tomar decisiones en el terreno de las relaciones sexuales. El estigma y la discriminación contra quienes viven con el VIH/SIDA y la discriminación de género acrecientan la pandemia y condenan a millones de seres humanos al sufrimiento, el temor y la soledad.
En el ámbito sanitario, la lucha contra el SIDA es un problema prioritario y de primera magnitud en los países de África Subsahariana. Como en otros países del Sur, los más de 29 millones de africanos que viven con el VIH/SIDA no tienen acceso a terapias antirretrovirales. Los ya de por sí precarios sistemas de salud de estos países se están viendo desbordados por los efectos de esta pandemia, la cual sólo podrá ser atajada desde dos frentes: por una parte, se deben potenciar las campañas de prevención a través de la información y educación, garantizando el acceso a los preservativos y a los medicamentos que impiden la transmisión materno-infantil. Por otra, se necesita mejorar también la atención a través del acceso a un adecuado diagnóstico y tratamiento.
La crítica situación de los países del mundo más afectados por el VIH/SIDA ha generado una serie de compromisos en el ámbito de la política internacional, sin embargo, esta declaración de buenas intenciones no ha sido materializada hasta el momento. La Declaración del Milenio, aprobada en el año 2001, marcó el compromiso de 189 jefes de Estado para detener y comenzar a reducir la epidemia del VIH/SIDA en el año 2015. Ese mismo año Naciones Unidas creó el Fondo Global para el SIDA, la Malaria y la Tuberculosis con el objetivo de obtener 10.000 millones de dólares anuales destinados a la lucha contra estas enfermedades. Hasta el momento el Fondo sólo ha conseguido compromisos financieros por valor de 2.100 millones de dólares. Para el año 2003 la cantidad comprometida es de tan sólo 650 millones de dólares.
El Gobierno español se ha comprometido hasta ahora a aportar 50 millones de dólares para el trienio 2002-2004. Esta cantidad nos parece a todas luces insuficiente. Si tomamos como referencia el PIB de nuestro país, la cantidad que debería aportar el Gobierno debería ser de 195 millones anuales, tal como reivindica esta plataforma y recomiendan numerosos organismos y ONGs internacionales. Hasta ahora la aportación del Gobierno español no se ha hecho efectiva.
Por todo ello reivindicamos:
§ Que se garanticen los derechos humanos y la dignidad de las poblaciones afectadas y que sean eliminadas todas las formas de discriminación contra las personas que viven con VIH/SIDA.
§ Que se promueva el empoderamiento de las mujeres de forma que puedan tomar decisiones que garanticen su salud sexual y reproductiva y les permitan protegerse contra el VIH/SIDA, y que se potencie la implicación de los hombres en las estrategias de prevención de la enfermedad.
§ Que se facilite el acceso a programas de prevención, diagnóstico adecuado y tratamiento a las poblaciones afectadas, y que se movilicen fondos públicos para la investigación, tanto de nuevos medicamentos como de una vacuna, fundamental para el control y la erradicación de la pandemia.
§ Que el Gobierno español incluya la lucha contra la expansión del VIH/SIDA como tema prioritario de su agenda política internacional y haga efectivos al Fondo Global de forma inmediata los 50 millones de dólares ya comprometidos, y que habilite los mecanismos necesarios que le permitan incrementar su aportación hasta los 195 millones de dólares anuales.
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