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Día Mundial de la Población: garantizar los derechos de las adolescentes

Posteado en jul 11, 2016
Día Mundial de la Población: garantizar los derechos de las adolescentes

El 11 de julio es el Día Mundial de la Población, con el que se recuerda la necesidad de abordar los asuntos relacionados con la población y su relación con el desarrollo y la lucha contra la desigualdad. Este año Naciones Unidas centra la conmemoración en la necesidad de invertir en las adolescentes.

“Los gobiernos de todo el mundo tienen que invertir en las adolescentes de forma que éstas puedan empoderarse para tomar decisiones importantes sobre su vida y prepararse para ganarse la vida, participar en los asuntos de sus comunidades y estar en pie de igualdad con sus homólogos masculinos”, ha afirmado Babatunde Osotimehin, director ejecutivo del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), quien ha hecho énfasis en que hay que acabar con la discriminación que millones de adolescentes sufren para acceder a la educación, la salud, el trabajo y para poder decidir sobre su estado civil o la planificación familiar[1].

Según datos de la OMS recogidos en la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente 2016-2020, una reducción del 10% en los matrimonios infantiles podría contribuir a una reducción del 70% en las tasas de mortalidad materna de un país y a una disminución del 3% en las tasas de mortalidad de niños menores de un año. Las altas tasas de matrimonio infantil están relacionadas con un menor uso de la planificación familiar, una tasa de fecundidad más alta, embarazos no deseados, mayor riesgo de complicaciones durante el parto, escaso progreso escolar y menores posibilidades de obtener ingresos económicos. Alrededor de 1 de cada 10 chicas menores de 20 años han sido víctimas de violencia sexual[2].

Por su parte, la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF por sus siglas en inglés), advierte que cada año dan a luz unos 16 millones de adolescentes de entre 15 y 19 años y cerca de un millón de niñas menores de 15 años, la mayoría de ellas en países de renta baja y media. Las complicaciones durante el embarazo y el parto son la segunda causa de mortalidad en el mundo entre las jóvenes de 15 a 19 años. IPPF recuerda también que “en 2015 aproximadamente tres millones de mujeres adolescentes de países en vías de desarrollo llevaron a cabo abortos en condiciones de riesgo, lo que supone una tasa anual de 16 mujeres por cada 1000”[3]. IPPF y sus asociaciones miembros, entre ellas la FPFE, van a aprovechar este 11 de julio para insistir en sus mensajes sobre la necesidad de que los gobiernos cumplan sus compromisos en materia de salud sexual y reproductiva de las adolescentes.

En el Estado español, los datos sobre la salud sexual de las y los adolescentes muestran, tal y como la FPFE y Sexual Rights Initiative advirtieron a la ONU de cara al Examen Periódico Universal (EPU) al que nuestro país se sometió en 2015, que hay graves carencias en educación sexual, y que el desigual acceso a los métodos anticonceptivos afecta especialmente a las personas más jóvenes.

1.400 adolescentes dan a luz cada año en nuestro país, unas 13.000 mujeres jóvenes interrumpen su embarazo y el 35,6% de los/as jóvenes de entre 15 y 19 años no utiliza ningún anticonceptivo, llegando a 23,1% el porcentaje de aquellos/as jóvenes que se protegen pero no lo hacen de manera adecuada. Asimismo, el ratio de centros de atención a la sexualidad juvenil es inferior a la veintena, aun cuando los organismos internacionales recomiendan un centro específico adaptado a las necesidades y características de las personas jóvenes por cada 100.000 habitantes menores de 29 años[4].

La atención específica a la salud sexual y reproductiva de las y los adolescentes es una asignatura pendiente en el Estado español, tal y como también recoge el Barómetro del acceso de las mujeres a la libre elección de anticonceptivos modernos en 16 países de la UE: “Las personas expertas consideran que el gobierno no ofrece a las y los profesionales de la salud y proveedores de servicios el apoyo y seguimiento necesarios para garantizar unas prácticas profesionales respetuosas con las y los adolescentes y jóvenes en cuestiones de salud y derechos sexuales y reproductivos”[5]. A esto se suma la obligatoriedad de que las chicas de 16 y 17 años que han decidido interrumpir su embarazo cuenten con el permiso de sus progenitores.

Por todo ello y porque también creemos que es urgente invertir en las adolescentes, la FPFE aprovecha la conmemoración de este Día Mundial de la Población para reiterar las propuestas para mejor la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las y los adolescentes en esta próxima legislatura:

  • Garantizar a las personas jóvenes y adolescentes el acceso a consejerías y servicios de salud sexual y reproductiva amigables, gratuitos, accesibles, con funcionamiento continuado y horarios amplios – incluidos los fines de semana- que ofrezcan una atención integral, con el objetivo de favorecer decisiones informadas y autónomas, donde la confidencialidad esté asegurada. Tiene que haber servicios específicos de atención a la sexualidad juvenil en el sistema de salud nacional y de todas las comunidades autónomas.
  • Realizar las modificaciones legislativas pertinentes a fin de incorporar la educación sexual en el currículo escolar desde la etapa de educación primaria hasta bachillerato, con contenidos con un enfoque integral, en los que a la prevención de embarazos no planificados, infecciones de transmisión sexual y otros riesgos asociados a la sexualidad, se sumen los conocimientos y habilidades para que las y los jóvenes conozcan sus deseos, adopten decisiones responsables y puedan disfrutar de una vida sexual sana y placentera, cualquiera que sea su orientación y prácticas sexuales. Se debe garantizar al profesorado una formación unificada y sistematizada en materia de sexualidad.
  • Derogar la obligatoriedad de contar con la autorización de padres o tutores legales para las jóvenes de 16 y 17 años que decidan abortar, porque tal exigencia puede ponerlas en riesgo de un conflicto grave, violencia o malos tratos, y puede hacer aumentar la práctica de abortos clandestinos e inseguros.
[1] http://www.unfpa.org/sites/default/files/event-pdf/WPD2016_sp.pdf
[2] http://www.who.int/maternal_child_adolescent/documents/estrategia-mundial-mujer-nino-adolescente-2016-2030.pdf?ua=1
[3] http://www.fpfe.org/wp-content/uploads/2016/04/Diptico-A4-DERECHOS.pdf
[4] http://www.fpfe.org/wp-content/uploads/2016/04/UPR21_SRI-and-FPFE_stakeholder-submission_Spain.pdf
 [5] http://www.fpfe.org/wp-content/uploads/2015/09/Baro_leaflet_ES_web_v3.pdf
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